Que absurdo me siento, tan perdido, tan triste, tan alegre a la vez. Extraña sensación que recorre mi mente. Perdido en mí mismo, conociendo las respuestas a las mismas dudas que yo mismo me las planteo, que yo mismo las insito en los momentos menos conveniente para ambos.
Todo es tan tonto, todo es tan simple pero a la vez complicado de ver una explicación eficaz a cada una de las dudas.
Estúpido, es como me siento. Me siento tan estúpido, por ser el mismo idiota que se llena de las mismas ilusas ilusiones, de las mismas falsas esperanzas, de ser el desubicado en todo, el que siempre cree en la segunda alternativa, de la que soy el único que las ve de esa forma cuando la verdad es una.
Me siento el idiota enamorado que espera cada noche en el mismo lugar a esa mujer que se ha ido ya hace tiempo, pero el sigue en el mismo lugar esperando, llorando, extrañándola y con esas falsas esperanzas de que algún día va a volver, aunque sabe que no será así.
Busco en cada señal tu respuesta, pero ¿Qué respuesta es la que estoy buscando? ¿Cuál es la cuestión de este problema?...ninguno, no hay problema que solucionar, solo a mi corazón.
Es la hora, es el tiempo de parar con esto, es el momento de que todo esto termine, aunque me sea difícil es hora de darme cuenta de que tengo que cambiar, ¿pero como comenzar?...
Te pediré un último favor, quizás el único, es tan simple para ti, y te va a resultar muy sencillo: MATAME, NO DEJES RASTROS DE MI EXISTENCIA.
Perdón te pido por todo, por todos esos momentos, por cada uno de esos segundos que te robé diciendo lo que sentía por ti, porque se muy bien que mis sentimientos no valen nada, que no debí decirlo, pero fue tanta la exigencia de mi idiota corazón, que lo tuve que hacer. Te ruego mis disculpas, no debo existir, no debe vivir y respirar este mismo aire.
Soy el idiota que abunda en este mundo, crucifíquenme.
Si escuchas el latido de mi corazón cuando estoy cerca de ti es porque es él que en todo momento pronuncia tu bendito nombre, es por ti que está vibrando, es por ti que bombea sangre, es por ti que siento esos sentimientos.
Finalmente creo severamente necesito un psiquiatra, del cual me recete una pastilla para acabar con todo esto, o simplemente tomar el arma y presionar el gatillo, si eso haré.
Adiós, y perdón por todo [ paff!!].
sábado, 7 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

3 comentarios:
Creo que ya te lo dije: no se pide perdón por sentir... Sí se pide por accionar mal, pero no es tu caso, que yo sepa.
El destino es enredado. Uno nunca, pero nunca puede desafiarlo; un día te encontrás de una manera, y al otro todo es diferente; siempre logra sorprenderte. Aunque a veces se predice...
Por eso no presiones el gatillo, no compres la pastilla; primero abrí la puerta del camino que te depara.
Quizás no es tan malo esprar. Quizás al terminar con todo matas tambíen la esperanza de algo mejor... Quizás deber abrir un poco los ojos y ver todo el panorama, tal vez hay algo ahí de lo que te estás perdiendo por estar pensando en gatillos y pastillas... Solo quizás.
Sentir es algo que nos hace diferentes, es lo que nos guia a la hora de caminar
¿porqué pedir perdon por algo tan bello como es sentiR?
un saludo
Publicar un comentario en la entrada